miércoles, julio 17

"Arrancarse la piel para poder respirar."

Después de haberse caído tantas veces, las hostias le dejaron de doler. Las lagrimas de princesa tornaron de cocodrilo y tuvo que buscar un rimmel anti-capullos que no dejase quemaduras en su piel.
Después de tantos errores, de las malas decisiones, ella decidió levantar barrera entre piel y corazón y cerró toda comunicación entre la mente y sus sentimientos.
Después del tiempo, cuando ya no sabia del desorden y de la locura, volvió a aparecer una bomba que la dejó completamente en ruinas.
Y es que aquel inesperado desconocido decidió desatarla de su cordura. Convertirla en magia y musa. Darle razones. 
Pero nada funciona con ella, el mecanismo se rompió. Nunca estaría hecha para alguien. Era un diseño único, una pieza de coleccionista que jamás sería colección. No encajaba con nada ya creado.
Ante esto, destruida, deteriorada y aplastada por el amor que nunca le satisfacía, volvió a casa descalza.