martes, diciembre 18

enredada en tus oidos.

Me enredo en tus deseos a las 2:34 de la madrugada. 
De tres a siete y media te dejo dormir. Vuelvo a la carga a las 8:09 . Te deseo buenos días con besos en la espalda. Llegas tarde y me quito de en medio para que puedas coger el autobús a tiempo. No dura mucho tu descanso. A las 9:26 me meto de lleno en tu cabeza que repasa con cierta picardía las ganas de anoche. 

Te centras en la clase. Cuando sales, te lías uno, te lo fumas.
14:50 Hola guapo, ¿me das un beso? Queda poco para verte. Entre viajes y postres te acercas a mi oreja. 16:16, cada día estás más guapa. Me tiro en la cama y me olvido del mundo hasta las 21:02. ¡Mierda qué hora es! Te busco. Amor, qué tal tu día. 
No tienes saldo.
No tengo batería.

23:40. Pequeña me voy a dormir.
Las doce. No dejes de buscarme. Ahora estoy aquí pero no se que pasará dentro de un minuto. Romperemos el concepto tiempo. Quizás se rompa el reloj. Sé que acabaré desapareciendo. 2:34

Carpe diem.